La planta de las Brujas "La Mandragora"

septiembre 13, 2009 at 6:14 pm (brujas, mandragora, plantas)

Es casi imposible hablar de las Brujas sin que mencionemos la Mandrágora pues es una planta ligada a ellas desde siempre.

Esta raíz, que adopta a veces la forma humana, fue conocida en la antigüedad y estudiada por Hipócrates. En el Antiguo Testamento se alude a sus poderes extraordinarios: la bella Raquel, que era estéril, fue madre después de tomar una infusión de mandragora, y la misma receta fue difundida en la Italia medieval y en la renacentista. Según la tradición rabínica, la mandragora crecía al pie del árbol del Edén y, en opinión de Lorenzo Catelán (1568-1674), «la raíz de mandragora no es otra cosa que esperma viril».


La raíz de la Mandrágora estuvo desde siempre ligada a la superstición y la hechicería. En la edad media era valorada como antídoto para la desgracia, la pobreza y los embrujamientos. Para obtener esta raíz había que sacarla de noche de manera muy cuidadosa sin provocarle heridas ya que de no ser así podía matar a la persona. Por tal motivo, se solía encomendar esta tarea a los perros, quienes según la leyenda morían después de desenterrarlas.

Que ocurría con los perros que sacaban esta planta?

La Mandragora sacará un perro negro entrenado para hurgar la tierra este le ayudará a arrancar la raíz: se ata una cuerda alrededor del cuello del animal y al correr en pos de su amo llevará consigo la planta entera, mientras lanza gemidos de niño herido. A continuación se sacrifica al perro a las divinidades subterráneas y se entierra en el mismo agujero de donde salió la raíz. Está claro que según este ritual no puede tomarse la planta sin dejar nada a cambio.

Según algunas tradiciones la mandrágora nace en los cementerios, a los pies de los patíbulos y principalmente de la orina o esperma que un ahorcado emite en el momento de la agonía, por lo que habría que buscarla en los lugares donde han ocurrido estos suplicios. También se pensaba que por su particular parecido a la forma humana, la planta estaba a merced del demonio, por lo que era necesario rezar antes de consumirla.

Algunos creían que la mandrágora contenía el alma de los desesperados y quien la poseía podía escapar a los atentados y volverse invisible. Indicaba también dónde estaban ocultos los tesoros, fecundaba a las vacas y les daba doble leche. Y al cumplirse siete años de haber sido arrancada, se transformaba en un niño si habían sabido cuidarla con esmero. Por desgracia, en la actualidad es muy difícil encontrarla.

Los jueces que juzgaron a Juana de Arco la acusaron de llevar oculta en la ropa una raíz de mandrágora, de la cual obtenía su maravilloso poder de adivinación y su don de mando. Las voces que oía la Doncella eran proferidas, según ellos, por la mandrágora.

No todas las raíces de esta planta tienen la forma humana, pero las que sí la tienen son las verdaderas plantas hechiceras y las que se “transforman en hombrecitos de verdad, como pequeños duendes”.

Una vez arrancada, es espantosa la semejanza que tiene la raíz de mandrágora con el cuerpo humano. Es preciso bañarla, alimentarla con leche o vino, vestirla de rojo y blanco para ahuyentar a las potencias demoníacas que quieran apoderarse de ella. Hay que cuidarla y mimarla. Después conservarla en un armario bien protegido o en una caja en cuya tapa se haya dibujado una horca, un ahorcado y una planta. Traerá felicidad, riquezas, salud y ahuyentará las fuerzas negativas.

Yo lo probaria pero con todo lo que hay que hacer para sacarla va a ser que no !!

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